4/12/08


No creo que el mar algún día pierda el sabor a sal. No creo en mi todavía, no creo en el azar. Sólo creo en tu sonrisa azul y en tu mirada de cristal, y en los besos que me das, y en todo lo que digas. Sólo tu sabes bien quién soy y por eso es tuyo mi corazón. Sólo tu doblas mi razón y por eso a donde tu quieras voy. Si hablo demasiado no dejés de lado que nadie más te amará así como lo hago yo. Quiero ser tu firmamento, en tu boca una canción y en tus alas siempre ser el viento. Un terrón de sal, un rayo de sol, a donde digas que tu quieras que yo vaya voy. Eres mi desliz, mi país feliz, mi primavera, mi escalera al cielo. Por eso sigo aquí, camino contigo, porque nunca podría decirte que no.